Google Ads para hoteles:
recupera las reservas
que te compran.
Booking puja por el nombre de tu hotel y te cobra comisión por el clic que era tuyo. Montamos la defensa de marca y la captación de destino con presupuesto controlado.
Qué canal te trae reservas y cuál te hace perder dinero
Cuatro canales, y no valen para lo mismo. Están en el orden en que los encendemos: cada uno necesita que el anterior funcione.
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Campaña de marca
Qué aportaRecupera las reservas que ya eran tuyas: quien busca tu nombre y hoy acaba en Booking.
Cuánto tardaDías. Es la primera que se enciende y la última que se apaga.
Cuándo no compensaSi nadie busca tu nombre todavía. Sin búsquedas de marca no hay nada que defender.
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Metabuscadores y Google Hotel Ads
Qué aportaTu tarifa directa al lado de la de la OTA justo cuando el viajero compara. Es el canal con más recorrido.
Cuánto tardaSemanas: conexión con el motor, paridad de precio y ajuste de pujas.
Cuándo no compensaSin paridad de precio ni un motor de reservas decente. Si la OTA sale más barata, pagas por enviarle clientes.
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Genéricas de destino
Qué aportaDemanda nueva: viajeros que aún no te conocen. Caro y lento, pero es donde se crece.
Cuánto tardaMeses, y con inversión sostenida.
Cuándo no compensaSi la marca no está defendida todavía. Traer desconocidos para que luego reserven por Booking es pagar dos veces.
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Remarketing sobre el motor de reservas
Qué aportaRecupera a quien entró en el motor y no terminó. Barato y rápido.
Cuánto tardaDías, en cuanto hay audiencia acumulada.
Cuándo no compensaSin un volumen mínimo de tráfico en el motor. Con pocas visitas no hay a quién perseguir.
Casi ningún hotel independiente necesita los cuatro a la vez. El orden correcto es de arriba abajo: primero la marca, después los metabuscadores, y solo con eso funcionando tiene sentido pagar por demanda nueva. Encenderlo todo el primer mes es la forma más rápida de gastar sin aprender nada.
La subasta por tu propio nombre
Las OTAs invierten en anuncios sobre el nombre de miles de hoteles. Cuando un viajero que ya te conoce busca tu hotel, lo primero que ve es un anuncio de Booking. Hace clic, reserva ahí, y tú pagas entre un 15 % y un 25 % de comisión por un cliente que venía directo a ti.
Una campaña de marca bien montada intercepta esa búsqueda con un coste por clic bajísimo, porque tu propia web es el resultado más relevante para tu propio nombre y Google premia esa relevancia con un precio menor. Es, de largo, el euro mejor invertido de una cuenta hotelera.
El cálculo suele ser evidente: si recuperar una reserva de 400 € te cuesta 3 € en clics frente a 70 € de comisión, la campaña se paga sola muchas veces.
Los cuatro tipos de campaña que usamos
No todas las campañas sirven para lo mismo. Este es el reparto habitual en una cuenta de hotel:
- Marca defensiva — protege tu nombre. Presupuesto pequeño, retorno altísimo, siempre activa.
- Búsqueda de destino — «hotel en [zona]», «hotel con spa [zona]». Capta demanda que aún no te conoce. Coste por clic más alto, se activa por temporada.
- Performance Max — cubre YouTube, Display, Discover y Maps con creatividades y señales de audiencia. Útil cuando ya hay datos de conversión suficientes.
- Google Hotel Ads — el módulo de precios que aparece en la ficha del hotel y en Maps, compitiendo tarifa contra tarifa con las OTAs.
El orden importa: sin conversiones bien medidas, Performance Max no tiene con qué optimizar y quema presupuesto.
Google Hotel Ads: competir tarifa contra tarifa
Cuando alguien busca tu hotel, Google muestra un módulo con precios de distintos proveedores para las fechas que indique. Si tu tarifa oficial no está ahí, el viajero solo ve OTAs y asume que reservar directo no aporta nada.
Estar en ese módulo con tu precio oficial y una ventaja clara —desayuno incluido, cancelación flexible, mejor habitación disponible— cambia la decisión en el último momento, que es exactamente donde se pierde el canal directo.
Requiere conexión con tu motor de reservas o tu channel manager. En la auditoría comprobamos si tu proveedor lo soporta y qué modelo de coste te conviene.
Medir la reserva, no el clic
La mayoría de cuentas de Google Ads de hoteles que auditamos mide mal. Cuentan como conversión un clic en «Reservar» en lugar de la reserva confirmada con su importe. Con esos datos, el algoritmo optimiza hacia el ruido.
Lo que configuramos antes de gastar un euro:
- Conversión de reserva confirmada con valor real y moneda.
- Seguimiento entre dominios si el motor vive en otro dominio, que es el fallo más común.
- Consentimiento correcto para que la medición sea legal y no se pierdan conversiones.
- Exclusión de las reservas canceladas del cálculo de retorno, para que el ROAS no sea ficción.
Sobre las cancelaciones y su efecto en los datos hemos escrito una guía específica: demanda fantasma y cancelaciones de OTA.
Presupuesto y estacionalidad
Un hotel no debe invertir lo mismo en febrero que en junio, ni con la misma antelación. La ventana de reserva cambia por temporada, por origen del viajero y por tipo de estancia.
Trabajamos con un calendario de inversión ligado a tu ocupación prevista: subimos presión donde hay hueco que llenar y la bajamos donde ya vas a vender igual. Invertir en fechas que se llenan solas es la forma más silenciosa de tirar el dinero.
Nuestro mínimo son 900 € al mes de inversión, concentrados primero en marca y después en destino.
Lo que nos preguntáis
antes de empezar.
¿No es absurdo pagar por aparecer en mi propia marca?
¿Cuánto presupuesto necesito para empezar?
¿Google Ads o Meta Ads para un hotel?
¿Puedo aparecer en Google Hotel Ads sin motor propio?
¿Firmo permanencia?
¿Qué ROAS es normal en reserva directa?
¿Cuánto hay que invertir al mes como mínimo?
¿En cuánto tiempo se ven resultados?
¿Cuánto te está costando no pujar por tu marca?
Lo calculamos en la auditoría gratuita, con los datos de tu cuenta y de tu motor de reservas.
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